2010
“El edificio de la segunda etapa”, Este fue el punto de partida de nuestro proyecto
La idea fue “construir un vacío” que separe ambas etapas y generar una “nueva medianera” que independice la construcción de las mismas.
El concepto de “nueva medianera” es el que articula el edificio con la próxima etapa, tiene el carácter de fachada, de muro calado, de recibidor.
Mediante la disposición de piezas geométricas, un cuerpo edificado bajo, un zócalo potente, se da carácter al edificio, configurando en su conjunto, un volumen limpio que recompone la línea municipal y no toca la única medianera del terreno.
El proyecto plantea intervenir, de forma integral, sobre todo el perímetro del terreno con distintos grados de intensidad. Concebido como una pieza unitaria y continua en sus tres niveles, se ahueca en sus planos horizontales y mantiene la continuidad exterior, caracterizada por el tratamiento de sus materiales: el hormigón y el revoque fino.
El edificio de la primer etapa alberga las funciones administrativas y el edificio de la segunda etapa contiene las funciones culturales, salas de reuniones y comisiones.
Buscamos, además, que pueda comenzar a funcionar desde la finalización de la primer etapa y luego incorporar aquellas funciones que no interrumpan las actividades del afiliado.
La submuracion de la“nueva medianera” hecha en la primer etapa, nos permite excavar para realizar el salón de actos, y construir el segundo edificio por encima de este, que se unirá formal y funcionalmente al primero, dándole unidad definitiva en su morfología y su imagen.
Las áreas culturales, salón de actos, biblioteca, tienen independencia funcional con salida a ambas calles.
Nos propusimos hacer una arquitectura atemporal, que sobreviva al paso del tiempo, y que su imagen se incorpore al entorno como un edificio institucional.