Piura

Centro Empresarial . Perú

Concebido por planos horizontales que aluden a los tres mundos Incas, el proyecto toma elementos de esta cultura y los plasma en la idea arquitectónica.

Habla de la relación entre la nueva arquitectura y la antigua, de un nuevo símbolo urbano, que por su contenido y ubicación tendrá una notable presencia, será un referente, un hito para la ciudad y su gente.

Esto se basa en una geometría sencilla, austera, funcional y práctica: simples cajas agrupadas que responden al programa de necesidades.

Esta geometría es la que permite dividir las plantas en formas iguales y rectangulares dando un aprovechamiento óptimo para el armado de las mismas.

El edificio se encuentra apoyado sobre una plataforma a la manera de un ushno y se accede a él por una plaza pública. Un único acceso a través cul-de-sac permite el acceso vehicular. Tanto el hall de acceso como las salas de reuniones y la totalidad de las oficinas se hacen transparentes para permitir las vistas hacia el río.

Pensado como una pieza unitaria, el volumen general se divide en dos cuerpos: uno de gran masa, parte esencial del argumento del proyecto, con muros de piedra caliza. El otro, vidriado con un courtain-wall, mas liviano y envuelto en una trama de parasoles que aportan modernidad al conjunto.

El último nivel, la confitería, está envuelta en una “caja de sombra”, el techo de esta caja esta compuesto por paneles solares que captan energía, en este lugar se encuentran las áreas de relax y esparcimiento. Este último nivel sirve, además, para recoger el agua de lluvia que es llevada a la planta baja hasta los espejos de agua.

Todos los niveles cuentan con terrazas de expansión para las áreas de trabajo.

Las bases del concurso solicitan agregar un nuevo piso de oficinas. Este nivel, lejos de modificar el espíritu del proyecto, contiene implícita su propia solución.

El mismo se incorpora a modo de separador, de fuelle entre los dos volúmenes principales. Se inserta entre ellos y colabora dando una nueva expresión que revaloriza la idea original.

Esta “franja” no aparece como un agregado, sino que personaliza aún más el concepto y aporta una potente imagen visual.
Hemos buscado componer un edificio simple, de carácter simbólico y emblemático, propio de un edificio institucional, que responda de manera eficiente a los requerimientos del programa, el clima, la luz y las visuales.